El Dr. Diego Sánchez Muñoz nos habla del reflujo gastroesofágico, que afecta a un amplio porcentaje de la población y consiste en el paso de contenido del estómago al esófago.

El síntoma principal es el ardor, la acidez. Es una enfermedad crónica porque ese reflujo «puede dañar las paredes del esófago y eso puede provocar úlceras o incluso zonas cicatriciales y estrechas que dificulten el paso de la comida».

El Dr. Sánchez Muñoz nos indica que las causas más frecuentes de esta dolencia están las relacionadas con la alimentación, la obesidad es un factor de riesgo importante, el tabaco, alcohol, los excitantes… Otro factor determinante es la existencia de una hernia de hiato.

El reflujo gastroesofágico puede afectar a cualquier persona, afecta principalmente a personas obesas, mayores y es frecuente en niños aunque en este último caso suele solucionarse con el tiempo.

La enfermedad de reflujo gastroesofágico es una enfermedad crónica, que al final puede acabar degenerando. Si se cronifica produce el esófago de Barrett. El esófago se defiende del ácido convirtiéndose en un órgano preparado para recibir ese ácido como el intestino delgado, las células cambian a células del intestino delgado. El esófago de Barrett es un factor de riesgo para desarrollar cáncer de esófago en el futuro.